Qué hosting elegir si gestionas webs de clientes
Publicado el 24 de julio de 2026 · Actualizado el 5 de agosto de 2026
Por Rubén Ortega · 12 años en soporte técnico y preventa de empresas de hosting (Abansys, Arsys, Nominalia) · Declaración de vínculos
📌 Datos clave
- El criterio principal
- Cuánto tiempo tuyo consume, no cuánto cuesta
- Reseller compensa desde
- Unas 8-10 webs pequeñas y estables
- Lo que penaliza un precio promocional
- Renovaciones escalonadas imposibles de presupuestar
- Titularidad recomendada
- Del cliente, con acceso para ti
- El coste que nadie calcula
- Tus horas de gestión
- Único sin precio de captación
- Raiola: 8,95 €/mes el primer mes y el sexagésimo
- Lo que cuesta no tenerlo
- 15 fechas de renovación distintas que vigilar
Respuesta rápida
Cuando gestionas webs de otros, el hosting deja de ser un gasto y pasa a ser una fuente de trabajo. El criterio ya no es cuánto cuesta, sino cuánto tiempo tuyo consume.
Eso cambia el orden por completo. Tres cosas que en un proyecto propio son secundarias y aquí mandan:
- Que la factura sea previsible. Quince webs con precios promocionales que vencen en quince fechas distintas es un infierno de presupuestar.
- Que el soporte responda bien. Cada incidencia que no resuelves tú es tiempo que recuperas.
- Que una web saturada no tumbe a las demás. Y esto descarta soluciones que por precio parecían buenas.
Por qué el precio promocional te perjudica
En un proyecto propio, una renovación cara es una molestia anual. Con veinte clientes es un problema estructural:
- Veinte fechas de renovación distintas que vigilar
- Veinte subidas de precio que explicar o absorber
- Un cliente que ve la factura del año dos y te pregunta por qué ha subido el triple
Por eso, para una agencia, un proveedor de precio plano vale más de lo que cuesta. No porque sea barato, sino porque el presupuesto del año que viene es igual al de este.
Con los precios verificados el 24 de julio de 2026, Raiola es el único de los consultados sin precio de captación: 8,95 €/mes el primer mes y el sexagésimo.
Aviso, porque toca decirlo aquí: Raiola es el único proveedor con el que este sitio tiene programa de afiliación. En webs sencillas recomendamos otro porque sale la mitad de caro. Aquí el argumento no es el precio, es la previsibilidad — y esa sí es una ventaja objetiva de un modelo de precio plano, lo tenga quien lo tenga.
Reseller o cuentas separadas
La otra gran decisión, y no es de precio: es de quién asume el riesgo y quién recibe la llamada.
| Reseller | Cuentas separadas | |
|---|---|---|
| Coste con muchas webs | Bajo por web | Alto |
| Aislamiento de recursos | Comparten | Independientes |
| Si una web se satura | Afecta a las demás | Solo a esa |
| Quién da el soporte al cliente | Tú | El proveedor |
| Si un cliente se va | Hay que migrar | Cambio de titularidad |
El punto de equilibrio económico está entre ocho y diez webs. Pero antes del precio conviene contestar otra cosa: ¿quieres ser el hosting de tus clientes? Con un reseller lo eres, y eso incluye el teléfono a las nueve de la mañana.
Está desarrollado en reseller o cuentas separadas.
Para gestionar webs de clientes, el argumento de Raiola no es el precio: es que la factura del año que viene es igual a la de este. Con quince clientes, eso vale más de lo que cuesta.
Ver el hosting reseller de Raiola
Enlace de afiliado: si contratas, cobramos una comisión de cada pago que hagas, también en las renovaciones. No te cuesta más.
El coste que nadie mete en la hoja
El precio del plan es lo fácil. Lo que casi nadie calcula es su propio tiempo:
- Crear y configurar cada cuenta
- Vigilar consumos y avisar antes de que revienten
- Atender la llamada cuando algo falla
- Gestionar renovaciones y facturas
- Migrar cuando un cliente se va
Si un proveedor te ahorra 5 € al mes por web pero te añade dos horas mensuales de gestión, la cuenta no sale. Ponle precio a tu hora antes de decidir.
Es el mismo cálculo que hay que hacer para saber qué cobrar por el mantenimiento.
Los seis criterios, en orden
- Calidad del soporte técnico. Es lo que más te ahorra. Pruébalo antes de comprometer clientes: abre un ticket con una pregunta técnica real y cronometra.
- Previsibilidad del precio. Sin promociones que venzan escalonadas.
- Aislamiento entre cuentas. Que un cliente saturado no afecte al resto.
- Migraciones incluidas. Cada web nueva que traes es una migración: que la hagan ellos cambia mucho tu tiempo.
- Copias de seguridad con restauración incluida. Restaurar cuesta dinero en varios proveedores, y con clientes vas a restaurar más de lo que crees.
- Un panel que muestre consumo real. Sin gráficas de procesos y memoria no puedes diagnosticar nada, y acabas suponiendo.
Sobre la titularidad
Decisión aparte del plan, y conviene tomarla conscientemente:
- A tu nombre: controlas todo y el cliente depende de ti. Cómodo hasta que hay un
desacuerdo, momento en que se vuelve un problema legal incómodo.
- A nombre del cliente, con acceso para ti: menos cómodo día a día, mucho más limpio cuando
la relación termina.
Y el dominio, casi siempre a nombre del cliente. Un dominio en disputa hace más daño a tu reputación profesional que lo que gana la agencia reteniéndolo.
Preguntas frecuentes
¿Qué hosting es mejor para una agencia?
El que menos tiempo te haga perder. Pesan más la calidad del soporte, que la factura sea previsible y que no seas tú quien recibe la llamada.
¿Compensa un plan de revendedor?
A partir de unas ocho o diez webs pequeñas y estables. Por debajo, las cuentas separadas salen mejor y evitan que una web saturada afecte a las demás.
¿A nombre de quién debe estar la cuenta?
Preferiblemente del cliente, con acceso para ti. El dominio, casi siempre a nombre del cliente.
¿Puedo revender hosting con margen?
Sí, y es un ingreso recurrente razonable. Cuenta el soporte que vas a dar: si cobras 10 € de margen y dedicas una hora al mes, estás perdiendo dinero.
Precios consultados el 24 de julio de 2026, sin IVA. Este sitio solo tiene programa de afiliación con Raiola Networks; los enlaces al resto de proveedores son directos y no generan ingresos. Declaración de vínculos.